17.8.11

Schönheit

Beauty was the promise of happiness, not happiness itself; and the anticipated world was often more rich than anything real.
—Kim Stanley Robinson, Red Mars (1992)

En el malhadado insomnio, a pesar del arrullo de la lluvia, llega a mi una epifanía estelar. Por más que en esta única vida nunca podamos estar juntos más que en sueños, el día que mi conciencia se apague y devuelva mi cuerpo a la tierra que me vio nacer me iré tranquilo, con la convicción que algún día en el futuro, cuando el universo colapse sobre si y todo vuelva a ser un punto infinitamente pequeño de materia, estaremos juntos al fin. Nuestros átomos estarán unidos como nunca dos personas lo estuvieron en vida. Allí seremos uno por los eones sin tiempo.

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