12.2.12

Ich hoffe zu...


No comparto el pesar por la muerte de Whitney. No la conocí, salvo por un par de películas y sus canciones, y no puedo sentir pesar por alguien tan alejado de mi vida. Tengo otros dolores guardados como para tener algún dejo de empatía para quien no es más que una imagen en una pantalla.
Anoche murió la madre de una amiga, hoy en la mañana (Domingo) la llamé y algo le dije. Realmente no soy bueno para dar condolencias ni consuelo, pero tiendo a empatizar con su dolor, conociéndola tan bien es imposible no hacerlo. Entiendo muy bien la muerte y la acepto, lo que me cuesta es darle una respuesta a aquellos que sufren la pérdida. Siento que cuando alguien pierde a un ser cercano, pierde parte de su ser, su mundo ya no es lo que era y por ende esa persona ya no puede vivir la vida que llevaba; ya no será la que fue. No puedo dar consuelo a alguien que ya no es lo que era, ni solución al sino que tenemos, que hay; solo queda el legado de quién se fue, de vivir y ser felices, pues al final todos nos perdemos entre sonrisas y lagrimas. Ser fiel, simple y solo ser.

-

La canción del día (No One There de Sentenced) tiene un video muy bonito, ligado a lo que escribí más arriba, también me recuerda mucho a mi perro Amadeus (el café de la foto).

-

¿Cuan interiorizados estamos de nuestra propia mortalidad? El hecho que estemos vivos es una lucha constante contra las probabilidades, y a pesar de nuestra aparente falta de interés, en el fondo de nuestro ser vivimos esa angustia de saber que todos los caminos conducen a Roma y la muerte. El tiempo solo es una medida para llegar a ella.


De izq. a der. Santino, Amadeus y Florencia

No hay comentarios.: