20.3.12

...just another brick


Leyendo un articulo de Fernando Paulsen publicado en El Post (ver articulo aquí), me sorprendió gratamente el análisis que hace del factor tecnológico en el cambio de vivir la política. Los actuales cambios tecnológicos en materia de comunicación a nivel mundial ha permitido por un lado que la gente tenga acceso a mayor cantidad de información, lo que a la larga deriva en gobiernos a los que se les exige ser más transparentes y poner esa información a disposición (leyes de transparencia y wikileaks como ejemplos); y por otro lado ha permitido que la gente desarrolle ideas, postulados y exigencias directamente a sus “representantes” (que de facto no representan a nadie más que a ellos). Paulsen es algo parco en su visión respecto a la revolución que esta tecnología permite (de hecho por ejemplo Techo Para Chile y proyectos TED trabajan en crear sistemas dependientes de los celulares para mejorar radicalmente la calidad de vida de la gente) , especialmente en la forma que la gente de diferentes latitudes se une a una causa común. Veo en esto un gran paso a una democracia participativa, quizás un modelo mixto, como se propone en España y se usa en Alemania, donde algunos parlamentarios se elijen directamente y otros en forma proporcional a los votos totales. Esta apertura tecnológica ha dado voz a la gente en un país donde históricamente no ha tenido voz, desde que somos república la clase gobernante solo ha atendido a sus propios intereses, con esa visión que Andres Bello y Diego Portales compartían, una visión paternalista donde consideraban al pueblo bruto y por ende el estado debía protegerlo de si mismo. Esta malsana tradición política ha sido heredada hasta el día de hoy, donde salvo hagas mucho ruido, te toque un político entregado (que son muy muy muy pocos, salvedades hechas por Alvarez, Atton y un par más), tengas conexiones (pitutos) o dinero nadie te escuchará (personalmente lo he vivido un par de veces).
La forma de relacionarnos entre nosotros ha cambiado, destruido barreras y uniendo ideas más que pueblos; esto se verá reflejado muy pronto en la forma de organización social y política que tenemos. Vaticino modelos más cercanos a sistemas participativos, y que bajo las premisas de mayor acceso a información y mejor forma de organización tendera a la larga a una participación activa en el estado.
Problemas que veo a corto y mediano plazo:
  • aún estamos pegados en esa odiosidad heredada hace más de 20 años, superemoslo
  • la facilidad de la gente en Chile para seguir ideas utópicas sin medir consecuencias o aterrizarlas, es fácil querer salvar el mundo, pero el punto es el como sin renunciar a nuestra calidad de vida
  • la renuencia del sistema económico a adaptarse a los cambios sociales, tienen miedo o paja de cambiar sus modelos de mercado y no se dan cuenta o no quieren ver que el mercado cambió, con o sin ellos
  • aquellos que se logran organizar y utilizan la tecnología hoy en día están creando una suerte de tiranía de las minorías, hay que lograr que más gente se meta al debate para equilibrar las cosas
  • eliminar esa tendencia (mundial) de ver resultados en forma cuantitativa y no cualitativa, un estado eficiente no es el que invierte más dinero o gasta más, sino el que tiene mejor relación gasto-resultados
  • la gente se organiza de una forma maravillosa y pone en jaque al estado pidiéndole a este soluciones; sinceramente, si utilizaran el mismo método para proponer y crear soluciones estaríamos mucho mejor. Por favor paren de alimentar esa imagen de Papa Estado, solo alimentan más su dependencia del mismo.

Fernando (te tuteo, aunque dudo que leas esto), viste bien como va la cosa, pero creo que te falto imaginación o visión para ver que esto puede ser y va a ir mucho más allá. Y señores políticos, o aprenden a usar la tecnología o mueran en el intento (mejor lo último).


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